viernes, 14 de marzo de 2008















Ya aquí en Menorca, en una cala preciosa que creo que se llama Cap Den Font (¿es así?), fue de lo primero que vi nada más llegar a la isla y me enamoré de este rinconcito de aguas turquesas y tranquilidad absoluta. Desde entonces ha pasado bastante tiempo, puede que más del que a mí me gustaría, pero de todos los lugares de la isla, sin duda me quedo con éste. Los habrá más bonitos, mucho más impresionantes, pero lo que me hace sentir este pedacito de cielo terrenal es imposible de describir para mí.

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